Entrevista Monsieur Gordo Brewery dorado y en botella

 

Para esta entrevista hemos hablamos con Eduardo Martínez, de la cervecera nómada Monsieur Gordo. Con unas recetas que no dejan indiferentes la marca se ha ido haciendo un hueco en el mercado desde su primera elaboración allá por 2014. Pero sin mas dilación dejaremos que Eduardo os cuente mas de su proyecto:

Buenas Eduardo, en primer lugar quería preguntarte por aquel primer lanzamiento, Dulce de Leche Imperial Stout, ¿Por qué aparecer en el mercado cervecero con algo tan intenso y diferente?«Poniéndonos en contexto, estábamos a finales del 2014 con ya más de 300 micro-cervecerías en España. No es fácil tener cifras exactas de un negocio que se modifica por semanas, pero junto a los cerveceros nómadas y otras marcas sin fábrica propia, debería haber bastante más de mil referencias, sin tener en cuenta las cervezas de importación. Queríamos salir al mercado con una cerveza sin más recursos que la propia cerveza. Sin distribución, ni inversión comercial, ni publicitara. Con lo cual teníamos que lograr que la cerveza hablara por si sola y se nos iba a complicar si lo hacía con la pale ale número 928 del mercado y más aún  si la teníamos que repartir en moto y sólo por Madrid. Entonces pensamos que ofrecer algo diferente, laborioso de producir y por ende más escaso, sería la mejor forma de intentar llamar la atención y generar repercusión. Aunque lógicamente también era un riesgo empezar con algo difícil de hacer, cuando nunca habíamos elaborado a gran escala. ¿Y porque fue una Imperial Stout con Dulce de Leche? Alquilamos un espacio en un local al lado del Palentino de calle Pez con mi colega Jose, donde íbamos cada semana a elaborar, a investigar y hacer pruebas. Si, ese año bebimos mucho y también muy malo, jaaa. Y un día, cuestionando los ingredientes que se utilizaban en los diferentes estilos de Stouts, vimos que uno llevaba lactosa y otro melaza, y no solo nos pareció lógico hacer una Imperial Stout con dulce de leche que al fin y al cabo es azúcar caramelizado con leche, sino absolutamente necesario. Por ahí hay dando vueltas alguna botella del primer intento del 2012 sin gas.»


Se que habéis repetido alguna receta, sobre todo, vuestro mencionado debut, ¿qué otras recetas procuráis tener en el mercado habitualmente?

«En un principio, desde el desconocimiento absoluto de la implementación logística que implica hacer cerveza de forma comercial, la idea era hacer una nueva receta en cada elaboración. Vimos que en general, el público que había salido de su zona de confort de la caña y se había abierto a las cervezas artesanas, ya no se quedaba instalado en un misma marca o estilo, sino que siempre quería probar algo nuevo. Y como una de las cosas que más nos entusiasma de este trabajo es que te permite crear cosas nuevas y ofrecer nuevas experiencias, estuvimos muy tentados de hacer cada lote una sola vez. Tampoco estábamos descubriendo nada porque, aunque en ese entonces no lo sabíamos, Abstract ya existía desde el 2010. Luego, nos pasó que algunos de los que habían comprado la Dulce de Leche Imperial Stout, nos pidieron que la elaboráramos de nuevo. Y eso sumado a las complicaciones que suponía cambiar continuamente de ingredientes, etiquetas, etc… sin tener fábrica propia, nos hicieron desistir de la idea original. Me estoy dando cuenta que estoy hablando hace media hora y todavía no te contesté la pregunta. Voy! Creo que a medida de que vaya creciendo Monsieur Gordo, iremos agregando por un lado referencias y por otro manteniendo lo que vemos que gusta y que no lleva productos de temporada. El feedback de la gente suele ser certero. Pero en condición de micro-cervecería nómada será un crecimiento gradual para poder tener siempre el producto en su momento óptimo de consumo. Suena a tópico pero la calidad manda. Preferimos que se nos acabe la cerveza aunque tardemos un par de meses en volver a cuadrar otra elaboración, a generar un stock estanco que perjudique las cualidades del producto. Lo barato sale caro, otro tópico, pero que, dejando de lado oportunismos, si quieres trabajar de forma honesta y a largo plazo, también se cumple.»

Recientemente habéis presentado una nueva Stout y una Red IPA, ¿cómo nacen estas recetas? 

«La Choconut en concreto fue porque el año pasado en el CBC de Copenhague probamos alrededor de 10 Imperial Stouts aromatizadas que nos gustaron mucho, entre ellas la Omnipollo Noa Pecan Mud Cake con aroma de caramelo y nuez pecana y dijimos que queríamos hacer algo de ese rollo. Aunque todavía nos falta mucho trabajo para llegar ahí.  Y la Red Ale porque estábamos con la idea de hacer una cerveza con maltas Caramel y bacón y como no le teníamos demasiada fe, dividimos el batch en dos y a una mitad le metimos el bacón ahumado y a la otra le hicimos un dry hopping heavy de lúpulo Citra. Unos días más tarde cuando las probamos, la de bacón estaba graciosa pero todo el mundo quería repetir de la otra. Así que decidimos hacer la Gimme Hop Jo’anna, que repetiremos en breve porque nos quedamos sin. Y aparte veníamos de hacer la Choconut y ya se acercaba el calor, apetecía más lúpulo que bacón.»

También se que estáis preparando algunas nuevas receta ¿qué mas puedes contarnos sobre ellas?

«Todo. Es una Gose, que como la mayoría de vosotros sabéis, es una cerveza ácida de trigo de origen alemán que se elabora con cilantro y sal. En nuestra interpretación, le agregamos un toque de hojas de lima kaffir para acentuar más su frescura y sal ecológica del Delta del Ebro. Y se llamará GALÁCTICA. Y no sabemos como quedará porque todavía está fermentando. Y después, siempre hay nuevas recetas en mente pero como implican diseñar las etiquetas y demás, de momento nos vamos a centrar en en reponer Choconut, IPA y Duce de Leche que ya no nos queda nada.»


¿Hay planes de elaborar en un futuro en instalaciones propias?

«Sería maravilloso algún día poder tener nuestras propias instalaciones. Si bien tiene la parte menos entretenida, que significa hacerse cargo de una fábrica, te permite hacer lo que quieras, cuando quieras y te da más cintura a la hora de hacer cualquier cosa fuera de los estándares de fabricación, como tener barricas sin ir más lejos. Y estuvimos a punto de hacerlo. Hace un año aproximadamente surgió la posibilidad de comprar la brewhouse que Brewdog había dejado al agrandar la fábrica, a muy buen precio. Y teniendo en cuenta que solo en el año 2012 había elaborado más de 2 millones de litros de unas cervezas maravillosas, bastó decir la famosa frase “a que no hay huevos” para vernos en Fraserburgh, Escocia cargando 4 tanques de 6 mil litros en un camión que no se terminaba nunca. Y a los cuales, una vez en Madrid había que construirles un imperio alrededor para ponerlos en marcha. Era como si nos hubiéramos comprado el motor de un Shelby Cobra que había ganado la carrera de Le Mans para después tener que montarle el coche alrededor. Aunque contábamos con muy buenos mecánicos de Brewdog, dejamos ir el equipo a Irlanda, donde la gente que aquí aún bebe Mahou, allí bebe pintas artesanas de 5 en 5. Pero tenemos previsto elaborar y hacer alguna colaboración con los chicos de Yellowbelly Brewery allí en Irlanda. Lo cierto es que aprendimos mucho en el proceso y nos sirvió también para tomar la decisión de ir creciendo progresivamente con el mercado. Ya veremos si lo que toca más adelante es seguir nómadas o comprar el Rolec de Brewdog cuando estos cambien de equipo ;)»


Y antes de despedirnos, quería preguntarte por vuestros diseños, siempre tan llamativos. ¿Es una ventaja el haber trabajado en campos como el diseño o la publicidad ?


«Bueno, muchas gracias. Para bien o para mal, que sean llamativos ya es algo. Siempre me gustó mucho la gastronomía y básicamente todo lo que tuviera alcohol, así que tenía bastante claro como quería que fuese el producto que iba a elaborar. Pero si, definitivamente nos ayudó haber trabajado en publicidad. Aunque tampoco le hacemos todo el caso de que deberíamos, todavía no tenemos ni web! Creo que el conocimiento que puedas tener en un campo determinado, sea cual sea, da buenos resultados cuando lo aplicas en otro  campo diferente, como en este caso es el de la cerveza. A nosotros nos ayudó a encontrar la forma de plasmar esos diseños, a saber donde y como posicionar la marca y a encontrarle el tono. La imagen te puede ayudar a que la gente se interese por probar tu cerveza pero al final lo que tiene que hablar es lo que hay adentro de la botella. Eso es lo importante. Y la mejor Marca que puede tener esa cerveza es la persona está detrás de esa botella, la que le da vida. Si esa persona trabaja con perseverancia y  conciencia, su cerveza tarde o temprano será un éxito sin necesidad de tener etiqueta.»

Muchas gracias a ti Eduardo por dedicarnos tu tiempo y mucha suerte con vuestras nuevas elaboraciones, siempre con ese toque distinto y diferenciador, que lográis darles. Esperamos probar pronto esa Gose que seguro que ayuda a pasar mejor los calores del verano madrileño.

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