The Flying Inn Brewing fue fundada en 2016 por  Juan Toledano y César Martínez, ellos son cerveceros nómadas, los cuales se han forjado un buen nombre durante este tiempo, gracias a su buen hacer y sus espectaculares IPA’s. En esta entrevista le preguntamos a Juan, sobre presente y futuro próximo de su marca.

Buenas Juan, primero darte las gracias por tu tiempo para atendernos. Queríamos preguntarte por varias cosas pero en primer lugar lo haremos por una de vuestras últimas creaciones; El Aleph, una IPA diferente y tan sorprendente que incluso ha despertado sentimientos encontrados, ¿Qué puedes contarnos de esta cerveza? ¿Qué sensaciones os ha transmitido la gente?

“Está generando amor y odio. El Aleph es en realidad una NEIPA “normal” en todos los aspectos excepto en que es monovarietal del lúpulo experimental HBC-431. Este lúpulo tiene un perfil muy dulzón, como de piña verde, pero también dátiles u orejones, y un fondo terroso y especiado que puede recordar algo más a lúpulos continentales. Esta combinación hay a quien le gusta y a quien no, hemos recibido esa disparidad de sensaciones. Este perfil dulzón se aprecia más en botella si no se echa el poso, y en barril si no ha sido amasado o puesto boca abajo.”

Tenemos entendido que os vais a lanzar a envasar en el formato de moda; la latas, ¿qué crees que va a aportar a vuestras cervezas? ¿Qué referencias podremos ver próximamente en lata?

“Así es. Esta semana precisamente salen las dos primeras referencias en lata. Extasis que es una session IPA y Komorebi que es una IPA. Y no dentro de mucho saldrán también alguna de las referencias que ya conocéis en este formato. La principal diferencia va a ser la frescura del producto. Principalmente por protección total de la luz que ofrece la lata. También se elimina la posibilidad de que se muevan las chapas en los portes, disminuyendo ese otro riesgo de oxidación. Además de que puedes llevarlas en la mochila a la playa sin miedo a que se rompan, jaja.”

También tenemos entendido que estáis trabajando en una nueva serie de cervezas que se presten al envejecimiento e incluso alguna Sour, cuéntanos un poco mas

“Estamos abriendo el abanico en general. Hasta ahora hemos venido fabricando casi exclusivamente cervezas enfocadas en el lúpulo y ahora, aunque esas cervezas siguen siendo la columna vertebral de The Flying Inn, estamos empezando a meternos en otros berenjenales. Más que una cuestión de estilos lo hemos enfocado como una diferencia de planteamiento, de hecho, dentro de la gama principal de TFI también van a aparecer otros estilos que hasta ahora no hemos hecho. De éstas otras Rizoma es la primera de éstas que ha salido al mercado, y pertenece a la serie que hemos llamado Supersymmetry. Supersymmetry trata sobre no pensar en límites de estilo y ni siquiera en que el resultado sea propiamente “cerveza”, son bebidas creadas a partir de una idea que creo que puede funcionar. Rizoma, por ejemplo, nace de un postre que comí en Vilna que era una especie de yogur o cuajada de allí con frutos rojos. Hay algún otro proyecto aún en estado embrionario, cervezas que también son diferentes en su planteamiento tanto a TFI como a Supersymmetry. Creemos que para antes de fin de año esté alguna lista.”

¿Qué recetas vais a repetir en los próximos meses? nosotros no podemos evitar pensar en Ectoplasma, una IPA que nos encanto y no hemos vuelto a ver.

“Antes del verano vamos a repetir dos recetas fresquitas, para el calor, en lata ya las dos también. Junto con una IPA nueva, Éter, volverán Libélula y Nemesis.”

Por último, como cerveceros nomadas o quijotes de la cerveza ¿qué determina la eleccion de una u otra fabrica para vosotros?

“Buena pregunta. Hay mil cosas. En primer lugar depende de lo que quieras hacer, no es lo mismo para un lote beta que va a embarrilarse sólo que para una cerveza que es parte de la producción principal u otra que va a ser un lote pequeño. Lo más importante creo que es la profesionalidad de la fábrica, que no haya sorpresas por dejadez, falta de organización o chapucerismo. Siempre puede surgir algún problema en una fabricación, pero con profesionalidad en los procesos se reduce al mínimo las sorpresas desagradables. También los medios técnicos son importantes, por ejemplo el filtro si se tiene pensado hacer algo con mucha carga de malta, o la embotelladora para cervezas delicadas respecto a la oxidación o para alargar la vida en condiciones óptimas. Depende mucho de las necesidades de cada momento, pero me quedo con la profesionalidad para todos los casos.”

De nuevo muchas gracias por tu tiempo. Estamos deseando probar cositas nuevas de The Flying Inn

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